Apuntes para pensar un marxismo con predominancia estratégica

Autoras: Virginia y Cecilia

[Una síntesis sobre algunas de las definiciones centrales del seminario sobre la concepción estratégica de León Trotsky dado recientemente por Emilio Albamonte]

– Qué es el marxismo

Una de las definiciones centrales que discutimos en el curso fue alrededor de qué es el marxismo para nuestra corriente, y en qué medida teníamos que romper y superar la concepción morenista que reducía el marxismo a un movimiento social del proletariado que condensaba sus experiencias y lecciones de los últimos siglos.

Partimos de pensar el marxismo como unidad: ¿pero unidad de qué? El marxismo es para nosotros la unidad entre:

1) una concepción del mundo desde el punto de vista de una clase, la más avanzada que ha dado la ciencia hasta el momento sin la cual el proletariado no puede llegar a apropiarse de la teoría de la revolución permanente, de la teoría de la práctica o estrategia, para alcanzar el comunismo y evitar la barbarie.

2) una teoría científica para transformar el mundo1, que se expresa en el método dialéctico, en la concepción materialista de historia, en la crítica a la economía política y en la teoría del estado, entre otros importantes aportes. Una ciencia ligada a una teoría de la acción.

3) como teoría de la práctica, de la acción, una guía para la acción; un marxismo estratégico, como ciencia y como arte.

Partiendo de una concepción del mundo desde un punto de vista de clase, y de una ciencia que nos da las condiciones para la transformación del mundo, en síntesis el marxismo es para nosotros un arte con base científica, que contiene una concepción del mundo, que nos prepara para vencer.

Recientemente Altamira ha dicho en un discurso en el campamento de la UJS “los revolucionarios antes que marxistas somos revolucionarios. Porque somos revolucionarios nos hemos convertido en marxistas. No porque somos marxistas nos hemos convertido en revolucionarios. Porque nos indigna la opresión. Y al que le indigna la opresión es un revolucionario. Porque no toleramos que el de arriba pise al de abajo, eso nos convierte en revolucionarios. Porque eso nos produce odio, nos da mucha bronca y nos produce una reacción, es que hemos buscado el camino más eficaz, más coherente -científico si ustedes quieren, y nos hemos convertido en marxistas.2

He aquí toda una declaración de lo que es el marxismo para un centrista que utiliza no como método la dialéctica sino una concepción mecanicista, que choca de lleno contra nuestra idea recientemente desarrollada del marxismo como unidad (como un todo), donde sus partes tienen una relación dialéctica entre ellas. En esta declaración aparte de mostrar un profundo rechazo implícito por la teoría científica marxista, muestra una propiedad ineludible de todo centrista: “primero viene la práctica y después su teorización sobre la misma”. Ya León Trotsky en el artículo “El centrismo y la IV Internacional” en 1934 decía: “En el terreno de la teoría, el centrismo es amorfo y ecléctico; en lo posible elude las obligaciones teóricas y tiende (de palabra) a privilegiar la “práctica revolucionaria” sobre la teoría, sin comprender que sólo la teoría marxista puede impartir una orientación revolucionaria a la práctica.3. Nada más claro, pero demos un ejemplo concreto.

En el caso del movimiento de desocupados y su política adaptada al régimen burgués que lo llevo a no tener una política de intervención revolucionaria, sino de exigencia de administración de las migajas del Estado, vemos cómo el PO primero degeneró y se adaptó al régimen en la práctica, y como después teorizó sobre el “sujeto piquetero” como un “sujeto revolucionario”. Una práctica que después justificó “teóricamente”, que lo llevaba a parcelar las filas del proletariado, sin intentar combatir la política de la burguesía de enfrentar a los batallones del ejército de reserva del proletariado que ella misma genera, con la clase obrera ocupada.

Por el contrario, nosotros revindicamos al marxismo revolucionario, el que interpreta el mundo para transformarlo, sin romper esta unidad. Para nosotros, se trata de superar el sistema capitalista, del cual estudiamos su naturaleza y su dinámica, por el comunismo. Un marxismo revolucionario que de alcanzar ese estadio superior, transforme al marxismo en una pieza de museo, porque será sólo en ese entonces que carecerá de utilidad.

– Marxismo con predominancia estratégica

¿Pero por qué un marxismo con predominancia estratégica es hoy una necesidad? Porque en la época de crisis, guerras y revoluciones propias de la fase imperialista del capitalismo, la burguesía le impone combates al proletariado que no podrá eludir para evitar la barbarie capitalista. En este sentido es una época “combatocéntrica”, en términos de Clausewitz, donde el marxismo con predominancia estratégica es la única respuesta, lo único que nos prepara y nos da las herramientas, que nos provee de un arte para vencer. Como decía Lenin: “en el momento actual no se puede ser fiel al marxismo, a la revolución, sin considerar la insurrección como un arte.4 Para ser los recreadores de ese arte es que nos preparamos, y necesitamos para ello de un marxismo revolucionario, creativo, de predominancia estratégica.

Ahora la época “combatocéntrica” no implica tampoco ni que el proletariado está todo el tiempo a la ofensiva, ni que la burguesía cotidianamente lo obliga a los combates ineludibles, ni tampoco las interpretaciones librescas que reducen la teoría de la revolución permanente a una especie de “teoría de la ofensiva permanente”. Como decía Trotsky: “La tarea de los comunistas no consiste en pronosticar crisis, revoluciones y guerras todos los días sino en prepararse para el estallido de guerras y revoluciones mediante la sobria evaluación de las circunstancias y situaciones que se producen en los períodos entre las guerras y las revoluciones.5 En este sentido la tarea del partido y su dirección es la preparación para los combates ineludibles, para la insurrección. En el marco que estamos discutiendo el fin de una etapa, y el inicio de una nueva donde se reactualiza la época de crisis, guerras y revoluciones, nos preparamos entonces para “giros bruscos” en la situación política nacional e internacional, donde las tareas pasan muy rápidamente de preparatorias a momentos donde se pone a la orden del día el problema de los combates ineludibles, la insurrección.

– La relación entre táctica y estrategia en dos épocas

Previo a la época imperialista, donde había desarrollo orgánico del capitalismo, la burguesía no obligaba al proletariado a batallas ineludibles. No estaba a la orden del día el problema de la insurrección, por eso no hay predominancia estratégica, no predomina la necesidad de un arte de vencer. La táctica en los momentos de épocas no revolucionarias estaban ligadas a la extensión en el movimiento obrero, obtener conquistas sindicales y parlamentarias. La tarea era la construcción de grandes partidos, porque no estaban dadas las condiciones objetivas para la revolución proletaria. La dirección sólo podía colaborar o no con el desarrollo de partido en la etapa preimperialista de la Segunda Internacional.

Trotsky compara entonces la relación entre estrategia y táctica en la época preimperialista de la II Internacional y la época imperialista de la III Internacional: “Frente a un capitalismo en expansión, la mejor dirección del partido no podía hacer otra cosa que precipitar la formación del partido obrero. Por el contrario, los errores de la dirección no podían tener otro resultado que retrasar esa formación. Las premisas objetivas de la revolución proletaria maduraban lentamente: el trabajo del partido conservaba su carácter de preparación.6

Trotsky resalta que en la Primera Internacional con Marx y Engels se añadieron los principios fundamentales de la estrategia revolucionaria, pero sobretodo en sus aspectos teóricos. Dice al respecto: “Ni que decir tiene que los principios fundamentales de la estrategia revolucionaria han sido formulados desde que el marxismo planteó ante los partidos revolucionarios del proletariado el problema de la conquista del poder a base de la lucha de clases. Pero, en el fondo, la Primera Internacional sólo logró formular esos principios desde el punto de vista teórico y a comprobarlos en parte gracias a la experiencia de diferentes países. La época de la Segunda Internacional obligó a recurrir a métodos y a concepciones a causa de los cuales, según la famosa expresión de Bernstein, “el movimiento es todo y el objetivo final no es nada”. En otros términos: la labor estratégica se reducía a nada, se disolvía en el “movimiento” cotidiano con sus fórmulas cotidianas de táctica. Sólo la Tercera Internacional restableció los derechos de la estrategia revolucionaria del comunismo, a la cual subordinó completamente los métodos tácticos. Gracias a la experiencia inapreciable de las dos primeras Internacionales, sobre cuyos hombros se alza la Tercera; gracias al carácter revolucionario de la época actual y a la inmensa experiencia histórica de la revolución de octubre, la estrategia de la Tercera Internacional adquirió inmediatamente una combatividad y una experiencia histórica enormes. Al mismo tiempo, la primera década de la nueva Internacional desarrolla ante nosotros un panorama donde no hay sólo inmensas batallas, sino también crueles derrotas del proletariado a partir de 1918. He aquí por qué los problemas de estrategia y de táctica deben, evidentemente, ocupar el lugar principal en el programa de la Internacional Comunista.7

Sobre la base de un marxismo con predominancia estratégica es que podemos reconstruir un nuevo marco estratégico para intervenir en la nueva etapa que se abre, donde se reactualiza la época de crisis, guerras y revoluciones, donde la burguesía obligará al proletariado a los combates de clases: por el socialismo o la barbarie.

Cómo reconstruir un nuevo marco estratégico para la nueva etapa que se abre

– Del “grado cero de estrategia” a un marxismo creativo que pueda reconstruir un nuevo marco estratégico y poner las ideas del trotskismo a la ofensiva

Si como decía Bensaïd con relación a la intelectualidad de izquierda, con Foucault y Deleuze se llega a “la estrategia reducida a cero”; en relación con el marxismo revolucionario, como resultado inmediato de este giro en la situación mundial, la restauración capitalista y la deriva estratégica en la cual se encontraban las corrientes del centrismo, se llegó al “grado cero” de estrategia trotskista. En este marco, frente al nuevo salto en la degeneración centrista de la LIT y en medio de la marea reaccionaria de aquel entonces, comienza a dar sus primeros pasos el núcleo de lo que hoy es la FT-CI, como pequeño polo principista del movimiento trotskista internacional.8

El inicio de la etapa de la restauración burguesa fue el del “grado cero” de estrategia trotskista, hoy la propia reactualización de la época de crisis, guerras y revoluciones, y el hecho de estar ante los albores de una nueva etapa nos impone la necesidad de reconstruir un nuevo marco estratégico para los escenarios venideros. Para eso necesitamos reconstruir un marxismo creativo, que de respuestas a los nuevos fenómenos que vivamos en el Siglo XXI. Apropiarnos también del legado de los marxistas revolucionarios en sus tres generaciones, siendo la última la de León Trotsky, y buscando los “hilos de continuidad” con nuestra tradición, que se expuso en la época de posguerra desde a adaptaciones, claudicaciones, hasta llegar al propio liquidacionismo.

Pero la nueva etapa que se abre es también una oportunidad para la reactualización del marxismo revolucionario. En la CI 295 donde se publicó la carta a la FT planteábamos la “apertura de un espacio de combate ideológico producto de la magnitud de la crisis capitalista mundial para la cual la burguesía no ha encontrado una salida. (…)

Esta crisis ideológica y de legitimación del sistema capitalista y las diversas políticas que vienen teniendo los estados es tema de discusión en importantes diarios y revistas burguesas. Un ejemplo es la sección especial del diario Financial Times llamada “Capitalismo en crisis” en la que salió publicada la nota de G. Rachman (“¿Por qué me siento extrañamente austríaco?”) discutiendo las principales tendencias ideológicas surgidas tras la crisis del paradigma neoliberal, que se disputan la hegemonía ideológica.

Lo más interesante de la nota, y lo que nos hace pensar las oportunidades que se abren y las tareas que tenemos planteadas, es que entre las cuatro tendencias ideológicas más fuertes en esta disputa, el autor no solo incluye las corrientes burguesas –el populismo de derecha, el “keynesianismo socialdemócrata” y el liberalismo hayekiano– sino también una tendencia anticapitalista-socialista.9

La reconstrucción de un nuevo marco para la etapa que se abre tiene que ser parte de nuestras tareas estratégicas para el presente periodo; pero a su vez como decíamos en la CI la propia crisis genera un “fenómeno, una suerte de ideología anticapitalista, sobre el que podemos intervenir ofensivamente desde el trotskismo”. De lo que se trata entonces es de reconstruir el marxismo revolucionario de una forma creativa y con predominancia estratégica, y poner las ideas del trotskismo a la ofensiva para demostrar que somos la única alternativa para evitar la barbarie, y en lucha política con otras corrientes “anticapitalistas”.

– ¿Cómo reconstruir un marxismo creativo con predominancia estratégica para delinear ese nuevo marco que nos prepare para vencer?

[C]omo señalaba el fundador del partido bolchevique, “una acertada teoría revolucionaria […] sólo se forma de manera definitiva en estrecha conexión con la experiencia práctica de un movimiento verdaderamente de masas y verdaderamente revolucionario”. Por eso es imposible redefinir este marco estratégico por fuera de la estrecha vinculación con la clase obrera real, porque a pesar de que la teoría revolucionaria pueda desarrollarse circunstancialmente en condiciones de relativo aislamiento (como por ejemplo Marx en la biblioteca del Museo Británico, o Lenin en Suiza durante la Primera Guerra Mundial), el marxismo revolucionario sólo puede avanzar hacia sus formas vivas y definitivas cuando está vinculado con la lucha y organización de la clase obrera.10

Para esto necesitamos reapropiarnos del pensamiento y el método de León Trotsky. Pero no en un sentido dogmático, libresco, de repetición mecánica de citas, ni de una forma académica donde se separa la necesidad de interpretar el mundo con la necesidad de transformarlo. Tampoco queremos apropiarnos de su legado de manera iconográfica, poniendo por delante sus “imágenes”, antes que sus ideas. Queremos hacerlo desde un marxismo creativo, tomando “lo que conserva todo su vigor, lo que requiere modificación o ampliación11, reconstruir también qué tiene Trotsky para decirnos del siglo XXI. Y revalorizar no sólo sus aportes al marxismo, sino también su método donde combinaba las lecciones estratégicas de los combates de clase, con hipótesis estratégicas. Se apoyaba para esto en la propia experiencia histórica del proletariado, y de la generalización de esas lecciones de la experiencia histórica. Esas mismas generalizaciones de las lecciones estratégicas son las que dan leyes, lo que nos permite construir una guía de la acción, basada en una teoría. En palabras de Benjamin una teoría para “iluminar la zona de lo que merece ser destruido”.

Por eso es importante revalorizar también la Teoría de la Revolución Permanente de Trotsky basada en la ley del desarrollo desigual y combinado. Como una teoría-programa ligada a una estrategia para alcanzar el comunismo, que no es supra o ahistórica, es por eso necesita siempre de los balances, lecciones y generalizaciones sobre las experiencias históricas del proletariado.

Es preciso, según la expresión de Lenin, registrar lo que se ha conquistado, así como lo que se ha dejado escapar y que se podrá conquistar si se comprenden y asimilan bien las lecciones del pasado. La vanguardia proletaria necesita no un catálogo de lugares comunes sino un manual de acción.12

¿Para qué entonces un nuevo marco estratégico? “Sabemos que en la decadencia propia del capitalismo imperialista su triunfo solo puede traer barbarie. Y lo que es más importante, no nos enfrentamos en la actualidad al primer capítulo de historia del proletariado moderno sino a su capítulo más reciente luego de más de un siglo y medio de luchas revolucionarias. De la reactualización de esta experiencia y su transformación en fuerza material, con partidos revolucionarios y la reconstrucción de la IV Internacional, dependerá la posibilidad de que los nuevos desarrollos de la lucha de clases, inscriptos en la crisis capitalista, puedan romper el continuum de la historia. Para esto nos preparamos.13

Pero para transformar la reactualización de la experiencia del proletariado en una fuerza material, necesitamos construir “una masa crítica” organizada en partido revolucionario que incida en la realidad, que pueda modificarla y cambiar las condiciones que nos quiere imponer la burguesía. Que seamos “parte de la ecuación” significa que nos convirtamos en un factor objetivo de la realidad. Para eso es necesario desarrollar centros de gravedad, bastiones, construirnos orgánicamente, para establecer desde nuestras posiciones conquistadas un puente entre la vanguardia y sectores importantes de masas. Desde allí, con esa “masa crítica”, pelear por nuestro programa y por nuestra estrategia, contra las variantes burguesas, reformistas y centristas. Apostando siempre al desarrollo de organismos de base que tiendan al doble poder. Utilizando todas las tribunas, incluso las del régimen, de forma revolucionaria. Pero siempre que el conjunto de las tácticas, como el arte de las operaciones aisladas, se organicen en función de una estrategia, en función de la insurrección.

 

1 Karl Marx: Tesis sobre Feuerbach. [XI] “Los filósofos no han hecho más que interpretar de diversos modo el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo.”

http://www.marxists.org/espanol/m-e/1840s/45-feuer.htm

2Jorge Altamira, Discurso campamento de la UJS, Prensa Obrera:

http://po.org.ar/articulo/po1212018/no-pasaran

3León Trotsky: “El centrismo y la Cuarta Internacional” (1934)

http://www.ceip.org.ar/escritos/Libro3/html/T05V211.htm

4Lenin: “El marxismo y la insurrección”.

http://www.marxists.org/espanol/lenin/obras/1910s/13-ix-17.htm

5León Trotsky: “El “Tercer período” de los errores de la Internacional Comunista”

http://www.marxists.org/espanol/trotsky/ceip/escritos/libro1/T01V306.htm

6León Trotsky: La estrategia y la táctica en el época imperialista (1928)

http://www.ceip.org.ar/160307/index.php?option=com_content&task=view&id=869&Itemid=0

7León Trotsky: La estrategia y la táctica en la época imperialista. Idem.

8Emilio Albamonte y Matías Maiello: “El los límites de la restauración burguesa”. EI27

9CI 295. Carta a la FT.

10Emilio Albamonte y Matías Maiello: “El los límites de la restauración burguesa”. EI27

11León Trotsky: “A 90 años del Manifiesto Comunista”

12León Trotsky: La estrategia y la táctica en la época imperialista. Idem.

13Emilio Albamonte y Matías Maiello: “El los límites de la restauración burguesa”. EI27

Categorías: Partido | 1 comentario

Navegador de artículos

Un pensamiento en “Apuntes para pensar un marxismo con predominancia estratégica

  1. perro sucio

    no se si esta bien el concepto de que el marxismo es una “concepcion” creo que esa definicion deja mucha tela para cortar en el sentido que no es del todo presisa y se presta para conjeturar varias interpretaciones que no se si llevan a algo,el marxismo es una ciencia es una herramienta para trasformar el mundo dividido en clases en ese sentido es solido,no es un dogma no es rigido una herramienta en las manos adecuadas puede tener miles de aristas,es una ciencia como tal se nutre del estudio y de la imaginacion de la dialectica de las cosas es un organismo vivo siempre creciendo a veces enfermo pero siempre en movimiento,saludos camaradas

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

TIME

Current & Breaking News | National & World Updates

Insurrectos para el Futuro

-contraofensiva de un sueño inconcluso-

Estrella del Amanecer

Hasta que el día despunte y el lucero de la mañana aparezca en vuestros corazones.

por los caminos del espejo

en busca de un lugarcito en el cual refugiarme

Martín Ruta 8

POESIAS, CRONICAS Y REFLEXIONES DE UN ESCRITOR COMPROMETIDO

polemica social

La insolencia del estudiante con su profesor; en los salones, expresiones cínicas formuladas bajo las apariencias de amabilidad; en el comercio, una rabiosa competencia, y como en el comercio, en la técnica, en la ciencia, en el arte, en el deporte; escaramuzas parlamentarias en las que podemos observar profundos conflictos de intereses; la furiosa guerra diaria de la prensa; huelgas obreras; manifestantes ametrallados en las calles, valijas cargadas de gases asfixiantes que se envían mutuamente por los aires las naciones civilizadas; incendios de las guerras civiles, que nunca se apagan sobre nuestro planeta: estas son las diversas formas de la “polémica” social, que van desde lo más cotidiano, normal, habitual, y pese a su intensidad casi imperceptibles, avivadas por la polémica extraordinaria, explosiva, volcánica, de las guerras y las revoluciones. Es la imagen de nuestra época. Hemos crecido en ella, la respiramos y vivimos en ella. ¿Cómo podríamos dejar de ser polémicos sin traicionarla? Trotsky, Mi Vida, 1929.

Tinta Roja blog

Política & Marxismo; en la Zona Norte industrial del GBA

PTS - zona sur GBA

Just another WordPress.com site

Santiago y la trinchera

Noticias, debates y reflexiones a la izquierda

La oveja roja en la UNLaM

Just another WordPress.com site

elilaturca

4 out of 5 dentists recommend this WordPress.com site

Los trabajadores en la Argentina posdevaluación Recomposición social y conflictividad sindical de 2003 en adelante

Seminario de Investigación de la Carrera de Sociología de la UBA Titular: Paula Varela

Diario NCO Blog

San Justo, Monseñor Marcon 2584 📞4441-4936

El Gran Sueño

:::: Blog de debate político-ideológico de la Juventud del PTS - Psicología:::: "Para alcanzar el nivel de heroísmo y abonar el terreno de los grandes sentimientos que dan vida, es menester que la conciencia se sienta ganada por grandes objetivos". León Trotsky.

Los Sospechosos de Siempre

::Blog de debate de la Juventud del PTS - Sociales::

~New Way To Bleed~

Todavía sigo siendo esclavo de los sueños... Es sólo una nueva forma de sangrar...

A %d blogueros les gusta esto: